El Athletic y San Mamés proponen este miércoles un imponente reto para el Atlético de Madrid, ante un gran desafío en la carrera por la Liga y un partido decisivo en su persecución del liderato del Barcelona, obligado a ganar, como también lo está el conjunto bilbaíno para creer en la cuarta plaza.

Todo ha cambiado en tres semanas en la pelea por el título. Por entonces parecía una misión casi imposible para el equipo madrileño; ahora aún es difícil, porque no depende de sí mismo, porque necesita ganar todo lo que juegue de aquí a final de Liga y, además, esperar al menos un empate del conjunto azulgrana, pero mantiene la fe.

Nunca la ha perdido. Ni siquiera cuando, hace un mes, estaba a nueve puntos y menos ahora, lanzado en su mejor momento de la temporada, rearmado en ataque con su versión más productiva sobre la portería contraria -quince goles en los últimos cinco choques-, tan fiable como siempre en su retaguardia, con sólo tres goles en contra en este tramo, en un máximo nivel físico y con mucha determinación.

Tres victorias seguidas en la Liga, más la conseguida en la Liga de Campeones para avanzar a las semifinales ante el Barcelona, transforman en los números y en la clasificación este prometedor momento del conjunto rojiblanco cuando se deciden las competiciones, a falta de cinco duelos en el campeonato y de tres en la Champions.

En la Liga, en la que ha ganado dieciocho de sus 23 encuentros más recientes, todo pasa por el nuevo San Mamés, por ganar este miércoles al Athletic, inmerso también en un desafío transcendente, el de jugar la próxima Liga de Campeones a través de la cuarta posición, de la que está a seis puntos, siete contando que tiene perdido el ‘average’ con el Villarreal, con quince por disputarse.

Ese sueño solo perviviría si gana al Atlético y el Villarreal cae en el Bernabéu, en una jornada clave para su ambición en ese sentido, a la que llega tras imponerse el domingo en Málaga 60 horas después del mazazo de ser eliminado por penaltis de la Liga Europa en el Sánchez Pizjuán tras devolver al Sevilla el 1-2 de la ida.

Esas dos victorias se han sumado a una tercera anterior frente al Rayo en ‘La Catedral’ que han reforzado a los de Ernesto Valverde en lo anímico y en la clasificación, en la que lo prioritario, antes de seguir ilusionándose con la Champions, es apuntalar la quinta plaza y evitar las previas de la Liga Europa durante el próximo verano.

Para ello, debe mantener a raya a Celta y Sevilla, sexto y séptimo a uno y cinco puntos, respectivamente, en la tabla y que aún tienen que visitar Bilbao.

Antes, este miércoles, recibe al Atlético en un buen momento anímico pero mermado por bajas de jugadores relevantes como su goleador Aritz Aduriz -35 goles esta temporada, 33 con el Athletic y 17 en Liga- y el central zurdo Aymeric Laporte. También es baja Sabin Merino, una de las revelaciones de la temporada, y llegará recién salido de una lesión muscular Iñaki Williams.

Valverde recuperará en lo posible la fisonomía de su once habitual tras las rotaciones de La Rosaleda, con la vuelta de Oscar de Marcos, Xabi Etxeita, Beñat Etxebarria y Markel Susaeta.

Las dudas se centran en si ‘Txingurri’ dará entrada ya de inicio a Williams o mantendrá arriba a un Borja Viguera al que destacó en Málaga; y si Mikel San José seguirá de central para dar una mejor salida al juego y mantener en el centro del campo a Ander Iturraspe, otro al que el técnico valoró muy positivamente en La Rosaleda.

Si San José vuelve al doble pivote será Eneko Bóveda, lateral el domingo, el acompañante de Etxeita en el centro de la defensa.

Por lo demás, parecen fijos en la alineación Gorka Iraizoz, clave en los triunfos ante el Rayo y el Málaga, Mikel Balenziaga, Raúl García e Iker Muniain.

En el Atlético, que alcanzará este miércoles su partido número 50 de esta temporada (con un balance de 32 triunfos, nueve empates, ocho derrotas, 80 goles a favor y 26 en contra entre todas las competiciones), es baja Gabi Fernández, por sanción, y vuelve el brasileño Filipe Luis, tras su partido de suspensión con el Granada.

Desde la ausencia del centrocampista, suplida mañana por el argentino Augusto Fernández, y desde el regreso del lateral zurdo, que supondrá la salida del once del francés Lucas Hernández o del montenegrino Stefan Savic, proceden las dos únicas novedades previstas de la alineación del argentino Diego Simeone en Bilbao.

En el resto no se esperan cambios. Ni en ataque, con Antoine Griezmann -diez goles en los últimos once partidos- y Fernando Torres -cuatro tantos en sus cuatro duelos más recientes-, ni en el medio campo, con un espléndido Koke Resurrección, que ha repartido cinco asistencias -cuatro a Torres- y ha marcado dos goles en los últimos cinco encuentros; con Yannick Carrasco y con Saúl Ñíguez.

Tampoco en la portería, con Jan Oblak, ni en el lateral derecho, con Juanfran Torres, ni en uno de los puestos del centro de la defensa, el del uruguayo Diego Godín, acompañado por Savic o Lucas, mientras se recupera su compatriota José María Giménez, con el grupo pero aún sin el alta médica de una lesión muscular en el bíceps.

Alineaciones probables:

Athletic Club: Iraizoz; De Marcos, Etxeita, San José, Balenziaga; Iturraspe, Beñat; Susaeta, Raúl García, Muniain; y Viguera.

Atlético de Madrid: Oblak; Juanfran, Savic o Lucas, Godín, Filipe; Saúl, Augusto, Koke, Carrasco; Griezmann y Fernando Torres.

Árbitro: Martínez Munuera (C. Valenciano).

Estadio: San Mamés.

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Puestos: Athletic (5º, 54 puntos); Atlético de Madrid (2º, 76)

La clave: El estado de gracia del Atlético, con Griezmann y Torres brillantes, frente a un Athletic entero pero sin piezas clave como Aduriz y Laporte, y con Williams de regreso tras una lesión.

El dato: El Atlético ha ganado en sus tres visitas al nuevo San Mamés; el Athletic está a dos goles de los 100 esta temporada.

El tuit: Iago Herrerín, tras ganar en Málaga apenas 60 horas después del varapalo de Sevilla: “Seguimos demostrando donde queremos estar y la ambición que tenemos!!”

El entorno: En uno de los partidos del año en San Mamés, la afición bilbaína agradecerá a su equipo la hazaña incompleta del Sánchez Pizjuán, su recuperación en La Rosaleda y le animará a apuntalar la quinta plaza y apurar las opciones que le quedan de meterse en la Liga de Campeones.

EFE