De la mano de Andy Murray, Gran Bretaña se llevó 3-1 sobre Bélgica la Copa Davis, algo que no ocurría desde hace 79 años, luego de que venció al local David Goffin por parciales de 6-3, 7-5 y 6-3.

Murray y sus compañeros tuvieron que esperar dos horas con 50 minutos que duró el encuentro para levantar una vez más el máximo trofeo tenístico de naciones, algo que no ocurría desde 1936 cuando vencieron a Australia.

De calidad de visitante y con un equipo de Bélgica bastante aguerrido, el número dos de la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP) no tuvo piedad de Goffin y desde el primer set dio muestras de querer dar la “ensaladera de plata” a su país por décima ocasión en su carrera.

El partido comenzó cerrado pero poco a poco el belga comenzó a ceder terreno ante la ambición del originario de Dunblane, quien con grandes reveses y saques acertados logró imponerse tras romper el servicio del tenista local.

La segunda manga fue más cerrada, la cual culminó 7-5, en lo que fue una muestra de gallardía de Goffin, la cual lamentablemente no le alcanzó para reaccionar ante el escocés, quien participó en los tres puntos que ganó su país en la serie, dos de singles y la víspera en de dobles con su hermano Jamie.

En el tercer set, el belga trató de reaccionar y puso en algunos problemas a Murray al romperle el servicio, aunque la ambición del isleño poco a poco le permitió poner las cosas de nueva cuenta a su favor y cerró el encuentro con un rompimiento en blanco en el séptimo juego.

Los capitanes de cada equipo determinaron que el quinto punto de la serie entre el belga Ruben Bemelmans y el británico Kyle Edmund fue cancelado, al no ser necesario para determinar la serie que ya habían conquistado los dirigidos por Leon Smith.

Con este resultado, Gran Bretaña llegó a 10 conquistas de la Copa Davis y rompió el empate que tenía con Francia con nueve Títulos, aunque sigue lejos de los máximos ganadores que son Estados Unidos con 32 y Australia con 28.

NTX