André Gomes se ha convertido en el octavo portugués fichado por el Barcelona, una corta lista entre la que sobresalen nombres polémicos como Luís Figo, decepciones como Simao Sabrosa, y operaciones rentables, como la del luso-brasileño Deco.

El fino centrocampista Gomes, que llegará procedente del Valencia a cambio de 35 millones más 20 en variables, es además el primer portugués contratado por el principal equipo del Barcelona en más de una década.

En este periodo, el desembarco de jugadores lusos había sido notable en el club rival de los catalanes, el Real Madrid, que fichó a Pepe, Cristiano Ronaldo, Fábio Coentrao, Ricardo Carvalho y Pedro Mendes y al entrenador José Mourinho. ¿Estará la tendencia cambiando?

El delantero Jorge Mendonça fue el primer portugués a ponerse la camiseta del equipo catalán. Cambió el Atlético de Madrid por el Barça, donde estuvo entre 1966 y 1969, con apenas una Copa del Rey ganada.

Pasaron casi 30 años para volver a ver a un portugués de blaugrana. En 1995 fue contratado el entonces conocido como el “príncipe del fútbol portugués”, Luís Figo, que vino del Sporting de Lisboa por petición del técnico Johan Cruyff.

En sus cinco temporadas en el Barcelona, Figo conquistó dos campeonatos de España, dos Copas del Rey y una Recopa, entre otros trofeos.

Sin embargo, el extremo derecho, en conflicto con la dirección culé, decidió mudarse al acérrimo rival del Real Madrid en el verano del 2000. Se trató de una de las transferencias más polémicas de la historia del fútbol.

La calidad y carisma de Figo -era capitán del Barcelona- habían embaucado a los barcelonistas, que tardaron años en recuperarse del golpe. Su mayor símbolo estaba en el peor rival posible.

Eso sí, el Real Madrid del recién nombrado presidente Florentino Pérez se rascó el bolsillo y pagó 65 millones euros, la cláusula del internacional luso.

También en los años 90, aterrizaron en la Ciudad Condal el guardameta Vítor Baía y el defensa Fernando Couto. Los dos estuvieron en el Camp Nou dos temporadas en las que vencieron dos Copas de Rey y un campeonato.

En su primera temporada en Barcelona, Vítor Baía fue titular indiscutible, con 35 participaciones. En la segunda, sin embargo, el holandés Ruud Hesp sentó a Baía, quien solo jugó tres veces.

El fornido Fernando Couto alineó 35 partidos en la primera temporada (dos goles) y 25 en la segunda. Baía marchó al Oporto y Couto para la Lazio italiana.

A finales de los 90 e inicios de los 2000, el Barcelona apostó en la juventud lusa. Fichó en 1999 a Simao Sabrosa, entonces con 20 años. Allí jugó dos temporadas con más pena que gloria, igual que el veinteañero Ricardo Quaresma (2003-2004).

Los dos venían de la cantera del Sporting y tuvieron la mala suerte de llegar a un club que vivía una inestable época deportiva e institucional.

El último portugués, aunque también tenía nacionalidad brasileña, fue Deco, por el que el Barcelona pagó 20 millones al Oporto campeón europeo.

Estuvo entre el 2004 y el 2008 en un período áureo del Barça de Ronaldinho Gaúcho, Xavi Hernández y los incipientes Andrés Iniesta y Lionel Messi.

Deco, clave en el medio del campo del Barcelona de Frank Rijkaard, ganó una Liga de Campeones (2006) y dos Ligas españolas.

André Gomes, el octavo portugués en Barcelona, le tocará ahora pasar la prueba mas dura, la de la exigente hinchada del Camp Nou. EFE