El español Alberto Contador, el británico Christopher Froome y el italiano Fabio Aru se consolidaron como los grandes exponentes del ciclismo en 2015 al capturar las coronas del Giro de Italia, Tour de Francia y Vuelta a España, de forma respectiva.

El “Pistolero” se proclamó vencedor de la edición 98 de la “corsa rosa” por segunda ocasión (2008), pese a que disputó las últimas 15 etapas con el hombro izquierdo luxado, además de un fuerte golpe en la pierna.

Ése fue el séptimo título “grande” para el pinteño, quien soportó estoico los embates de Aru e incluso perdió el liderato provisional en la decimotercera fecha, pero después se recuperó y cruzó la meta final en Milán con 1:53 minutos de ventaja sobre el pedalista local.

Así pues, el jefe de filas del equipo ruso Tinkoff-Saxo se llevó a casa el precioso trofeo “Senza Fine”, tras 21 jornadas de desgaste comprendidas del 9 al 31 de mayo, escoltado en el podio por dos elementos del Astana: Aru y el ibérico Mikel Landa.

En esta carrera, Latinoamérica estuvo muy bien representada por el costarricense Andrey Amador, quien finalizó en el cuarto lugar general e inscribió su nombre en la historia como el mejor embajador centroamericano en cualquiera de las tres “grandes”, dejando atrás una seria lesión en el codo sufrida a principios de año.

Más tarde, del 4 al 26 de julio, la gloria fue para “Froomie” con su segunda copa en la “ronda gala”, en un evento marcado por las acusaciones de dopaje que trataron de estropear su camino hacia los Campos Elíseos.

El mandamás del Sky fue sometido a estrictos controles físicos y exámenes constantes en su bicicleta, en una “caza de brujas” a la cual se añadieron algunos pseudoaficionados que escupieron e insultaron al británico mientras recorría los imponentes paisajes franceses.

El nacido en Kenia tomó por segunda ocasión la cima de la clasificación en la séptima jornada y ya no la volvió a soltar, más allá del esfuerzo sobrehumano por parte del colombiano Nairo Quintana, quien se quedó corto por 1:12 minutos.

Mención aparte merece también el experimentado alemán André Greipel, quien fue el gran protagonista de los sprints y gozó de cuatro victorias de etapa, incluida la última de la competencia, célebre por su trazado sobre las calles de París.

Para clausurar las tres citas más importantes del calendario ciclista, del 22 de agosto al 13 de septiembre, Aru se desquitó de su decepción en el Giro y se consagró en la Vuelta por apenas 57 segundos de diferencia sobre el veterano anfitrión Joaquim Rodríguez.

El oriundo de la región de Cerdeña se enfundó el maillot rojo de la fecha 11 a la 15, después fue relegado al segundo peldaño de la tabla, pero en el penúltimo día de actividades recuperó el puesto de honor con el cual arribó a Madrid.

Una de las gratas revelaciones en suelo ibérico fue el “cafetero” Esteban Chaves, quien se embolsó dos victorias de etapa (segunda y sexta) y concluyó en la quinta posición general, por detrás de su compatriota Quintana.

En tanto que el toque emotivo lo puso el luxemburgués Fränk Schleck, de 35 años de edad, quien entre lesiones y un episodio de supuesto dopaje pasó cuatro años “en el olvido”, pero este 2015 tuvo su momento de revancha al adjudicarse la decimosexta.

Al margen de esta tercia de campeones también cabe reconocer al murciano Alejandro Valverde, miembro de la “vieja guardia” en las carreteras y que acabó la temporada en lo más alto del ranking mundial coordinado por la Unión Ciclista Internacional (UCI).

Mientras que el joven eslovaco Peter Sagan será el afortunado que para la campaña de 2016 porte el jersey de arcoíris, pues el 27 de septiembre “madrugó a todos” y ganó el Campeonato Mundial de Ciclismo de ruta.

NTX