Adolfo Ríos, uno de los grandes guardametas en la historia del futbol mexicano, participará en el Juego de Leyendas protegiendo las redes de la escuadra nacional ante su similar de Barcelona el próximo viernes.El “Arquero de Cristo” tendrá una importante tarea en el estadio de la Corregidora, en Querétaro, para la cual deberá desempolvar las dotes que lo elevaron como uno de los mejores de su país.

Aunque su paso por la Selección Nacional fue corto debido a múltiples lesiones, en la Copa América de 1997 su actuación llevó de la mano al “Tri” al tercer puesto y él fue nombrado el mejor portero del certamen.

Para conseguir este galardón, Ríos García desvió tres tiros en la tanda de penales contra Ecuador y con ello los “aztecas” avanzaron a semifinales. Es probable que revivan esas glorias en los penaltis de exhibición ante los emblemas blaugranas.

Su extensa carrera en el territorio nacional comenzó con Pumas de la UNAM en 1985 y ganó un torneo corto en el 91. Después tuvo un periodo sin resaltar con Veracruz y de allí brincó a Necaxa, donde volvió a conocer el sabor de un título en 1998.

Su verdadero legado fue impregnado con las Águilas del América, a donde llegó para quedarse desde 1999. Tres años más tarde, Ríos comandó al equipo capitalino a su primer campeonato nacional en 13 años.

El michoacano emprendió su último vuelo en 2004 y en ese momento fue catalogado como el segundo cancerbero con más actuaciones en el balompié mexicano, con 633 a los 37 años de edad.

Luego de dejar los campos, esta leyenda de las redes tuvo experiencia como director deportivo con Gallos Blancos de Querétaro, por lo que realmente jamás se alejó del deporte que ama.

NTX