El análisis con “los ultimísimos métodos científicos” de 454 muestras conservadas desde los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 ha descubierto 31 nuevos positivos por dopaje, cuyos responsables serán vetados para competir el próximo agosto en los juegos de Río de Janeiro, ha informado el COI este martes.

Los nuevos casos de dopaje corresponden a deportistas de 12 países y de seis disciplinas distintas, señala el organismo en una nota, sin precisar más detalles. Los comités olímpicos nacionales afectados serán informados “en los próximos días”.

La Ejecutiva del COI, reunida de manera extraordinaria, ha acordado abrir los correspondientes procedimientos encaminados a anular los resultados y sancionar a los dopados.

Los nuevos análisis se efectuaron de manera intencionada sobre las viejas muestras de deportistas “potencialmente susceptibles de participar en los Juegos de Río”.

Con la misma intención de conseguir que esta próxima edición sea lo más limpia posible, el COI reanalizará igualmente 250 muestras de los Juegos de Londres 2012.

En todos los casos, si los resultados suponen la reasignación de medallas, también volverán a analizarse las muestras de los deportistas que se vean beneficiados por los nuevos resultados.

La Ejecutiva ha acordado igualmente, ante las sospechas en torno al laboratorio antidopaje de los Juegos de Invierno de Sochi 2010, pedir a la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) que abra una investigación, así como pedir al laboratorio de Lausana, donde se almacenan las muestras durante diez años, que las analice “con los métodos más sofisticados y eficientes posible”.

Estas medidas, ha dicho el presidente del COI, Thomas Bach, “son un golpe determinante contra los tramposos, a los que no les permitimos ganar” y muestran “que los dopados no tiene donde esconderse”.

 

EFE