Al menos 25 supuestos miembros de la red terrorista Al Qaeda murieron ayer, al estallar en forma prematura, un coche bomba que estaban preparando en un campo de entrenamiento en el norte de Bagdad, Iraq.

Un Policía dijo que los extremistas aprendían a fabricar coches bomba y cinturones cargados de explosivos, cuando una falla técnica activó uno de los dispositivos.

Además, el grupo estaba grabando un video de propaganda con vistas al atentado, cuando un problema técnico de la persona al mando detonó la carga explosiva del coche.

Las Fuerzas de Seguridad acudieron a la zona después de escuchar la explosión, y lograron arrestar a 12 de los heridos más otros 10 presuntos milicianos que intentaban huir de la zona.