Este año, el corpiño cumple sus primeros 100 años de vida.

 

En 1914, Mary Phelps Jacob diseñó un sujetador que reemplazaría el rígido corset con varillas de filamento de ballena usado hasta entonces para levantar el busto y afinar la cintura.

 

La joven de 19 años emprendió el negocio  en Nueva York con el nombre de Caresse Crosby.

 

Tiempo después vendió la patente por mil 500 dólares a los hermanos Warner Corset Company, quienes recaudaron 15 millones de dólares en los siguientes 30 años.