Con la ayuda de los Centros de Integración Juvenil, Carlos Hernández, de 21 años dejó su adicción al alcoholismo y logró continuar con sus estudios en la Escuela Nacional de Antropología

image“Soy un muchacho tranquilo, divertido, toda la cosa, pero al momento de consumir sustancias alcohólicas, no sé, como que me cambiaba, tengo un temperamento algo fuerte y si me agregaban alcohol, era todavía más peligroso mi temperamento, acudí a los centros porque dije, también mi familia, necesitamos ayuda”

Hizo un llamado a los jóvenes a que pregunten a sus familias el daño que ocasionan las bebidas alcohólicas, si van a consumirlas que sea de forma moderada y si empiezan a notar que es alarmante, lo primero que tienen que hacer es aceptar el problema y pedir ayuda.

“Nosotros como jóvenes no estamos solos, tenemos a la familia, el apoyo de amigos sanos y nunca hay que callar las cosas cuando necesitamos ayuda, siempre habrá una institución que te abrirá las puertas”

Consideró que con el apoyo psicológico que recibió en los Centros de Integración Juvenil, logró superar su problema de alcoholismo, el cual le había causado rechazo social y rompimiento en la comunicación con la familia.