El gobierno de China permitirá a las parejas tener dos hijos, luego de que el país se rigiera por la política del hijo único, creada a finales de la década de 1970 con el objetivo de limitar la expansión de la población china.

Este cambio aplicará sólo si uno de los padres es nacido de una familia de hijo único, luego que la anterior regla estipulaba que las familias urbanas podían tener un hijo y los rurales un máximo de dos.

En 2011 disminuyó por primera vez en su historia la población activa en el gigante asiático, y los expertos chinos en la materia aseguran que en 2053 el país tendrá un 35 por ciento de su población anciana, lo que supondrá un desafío para las políticas sociales y económicas del gobierno.