Los doctores no sabían qué hacer para ayudar a Charlotte Figi, de 5 años, afectada por un extraño desorden genético que le causó hasta unos 300 ataques convulsivos en una semana, hasta que su mamá encontró la cura en una fuente controvertida.

Cuando Charlotte tenía dos años y medio, un neurólogo la examinó para ver si tenía la mutación del gen SCN1A, que es común en el 80% de los casos de síndrome de Dravet. Después de dos meses, la prueba salió positiva.

Como último recursos su madre llamó a las tiendas donde se vende marihuana para usos terapéuticos en el estado de Colorado, Estados Unidos, donde gracias a una infusión que combina aceite y una cepa especial de marihuana, que no altera la psique del consumidor, se ha recuperado.

El paciente promedio en el programa de marihuana medicinal del estado de Colorado tiene 42 años y hay ocho condiciones médicas en las que los se puede utilizar cannabis: cáncer, glaucoma, VIH/sida, espasmos musculares, convulsiones, dolores graves, náuseas graves y pérdida dramática de peso y atrofia muscular.

No obstante, los doctores advierten que no existen pruebas de la efectividad de la marihuana Charlotte, o de que usarla sea seguro, aunque científicos creen que el cannabidiol, o CBD, tiene propiedades medicinales pero no psicoactividad y tranquiliza la actividad eléctrica y química excesiva en el cerebro que causa las convulsiones.