Si alguna vez creíste que las plantas no sentían, estás en un error.

Un equipo de científicos de la Universidad de Australia Occidental, ha demostrado que un tipo de planta puede aprender y recordar un comportamiento, aun careciendo de un cerebro.

Se trata de la especie Mimosa pudica, también llamada “sensitiva” o “vergonzosa”, es una planta tropical originaria de América cuyas hojas son capaces de responder al tacto, cerrándose inmediatamente para protegerse de posibles predadores.

Como parte del estudio con un aparato especial se dejaron caer gotas de agua sobre las planta, la cual en un primer instante se cerró. Sin embargo, en cuestión de segundos aprendió que el goteo repetitivo no le causaba daño y dejó de reaccionar frente a él.

Sorprendentemente, las plantas recordaron esta lección varias semanas después de su entrenamiento inicial.