En un ejemplo del amor por los animales y los avances de la impresión en 3D, la diseñadora canadiense Terence Loring, diseñó y fabricó una prótesis para un pato que perdió una pata en una pelea con otra ave.

Después de medir al ave, se diseñó e imprimió un primer prototipo, aunque se rompió, por lo que hubo que regresar a la mesa de dibujo e imprimir otro diseño sin uniones e impreso en un plástico más suave.

Aunque el pato comenzó a caminar sin problema, ahora el siguiente reto es reducir la fricción entre la prótesis y el muñón, por lo que el actual plano está publicado en internet a fin que cualquiera pueda ayudar a mejorarlo.