En Estados Unidos, Jax, un niño de casi 5 años y travieso como los pequeños de su edad, estaba planeando jugarle una broma a su maestra, por lo que se le ocurrió que sería buena idea hacerse el mismo corte de cabello que su mejor amigo Reddy, para que así la docente no los reconociera.

Lo interesante es que Jax es blanco y Reddy negro, pero las diferencias entre ellos sólo existen ante los ojos de los demás, es por eso que estos dos pequeños le han dado una lección al mundo.

A Lydia Stith Rosebush, madre de Jax, le pareció un ejemplo perfecto de que el odio y el prejuicio es algo que se aprende. “Si esto no prueba que el odio y el prejuicio es algo que se aprende, no sé qué puede hacerlo. La única diferencia que Jax ve en los dos es su pelo”, escribió la mujer en su cuenta de Facebook.

La historia de Jax y Reddy, llega en un momento en el que  Estados Unidos, vive un panorama difícil desde la llegada de Donald Trump al poder.