Científicos de la Universidad de California en Berkeley han conseguido crear un músculo artificial con una potencia mil veces mayor al de los tejidos humanos.

 

El secreto de este desarrollo se encuentra en el dióxido de vanadio, un elemento que es capaz de cambiar de forma y estructura al aplicar calor.

 

Los investigadores observaron que al recibir calor, los cristales de dióxido de vanadio se contraen y así es capaz de crear un tejido que lanza objetos 50 veces más pesados  que un músculo natural.

 

“Con su combinación de potencia y multi-funcionalidad, nuestro micro-músculo tiene un gran potencial” señalaron los científicos.