En el sexo tántrico, la penetración no es un fin, sino un paso más. Cuando ésta sucede, debe ser estática. El pene se queda inmóvil dentro de la vagina, las caricias no cesan. Posteriormente, los dos se mueven de forma autónoma. Vamos, déjense llevar, esto puede durar hasta 30 minutos (o más). Aquí hay que hacer una aclaración: de preferencia la mujer está encima del hombre, sentada, acostada, pero siempre encima.Si la eyaculación es imposible de controlar, vuelvan a los ejercicios de respiración y las caricias suaves.